Endodoncia

Endodoncia en Salinas

Por qué elegir Salinas Endodoncia para su tratamiento de conducto radicular

Cuando se trata de tratamientos de conducto radicular, la experiencia importa. La Dra. Ariana Malek es una endodoncista elegible para la certificación que ha completado una formación especializada avanzada más allá de la facultad de odontología, y se mantiene al día con las últimas técnicas y tecnologías en el campo. Su práctica se centra exclusivamente en la endodoncia, realizando tratamientos de conducto radicular todos los días con un nivel de habilidad, precisión y enfoque clínico que solo proviene de una verdadera especialización.

Utilizamos imágenes diagnósticas avanzadas, microscopios quirúrgicos de grado operatorio y técnicas de instrumentación probadas para asegurar que cada diente sea tratado a fondo y cada caso sea manejado con la atención que merece. A esto se suma nuestro compromiso con la comodidad del paciente, nuestro equipo bilingüe, nuestras opciones de sedación,, y nuestras profundas raíces en la comunidad de Salinas, y el resultado es una práctica especializada donde los pacientes se sienten respetados, informados y genuinamente bien atendidos desde la primera llamada telefónica hasta la finalización de su tratamiento.

Endodoncias

Qué y cómo

¿Qué son las endodoncias?

Un tratamiento de conducto radicular es uno de los procedimientos dentales más comunes que se realizan. Este tratamiento puede salvar sus dientes naturales y a menudo evita la necesidad de implantes dentales, puentes o dentaduras postizas.

En el centro de su diente se encuentra la pulpa, un conjunto de vasos sanguíneos y nervios que ayuda al desarrollo del diente. La pulpa puede inflamarse o infectarse debido a caries profundas, fracturas, traumatismos o procedimientos dentales repetidos. Los síntomas comunes pueden incluir sensibilidad al calor o al frío, dolor al masticar o morder, pulsaciones, dolor, hinchazón o sensibilidad alrededor del diente.

Si la pulpa se infecta, la Dra. Malek puede recomendar un tratamiento de conducto radicular para eliminar el tejido enfermo y la infección. Durante el procedimiento, el sistema de conductos radiculares se limpia, desinfecta y sella cuidadosamente para ayudar a prevenir futuras infecciones. La terapia de conducto radicular se realiza típicamente bajo anestesia local y puede completarse en una o más visitas, dependiendo de la complejidad del caso.

El tratamiento de conducto radicular tiene una tasa de éxito muy alta y permite a la mayoría de los pacientes preservar su diente natural durante muchos años. Si un diente no puede salvarse de manera predecible, la Dra. Malek discutirá todas las opciones de tratamiento disponibles y le ayudará a determinar el mejor curso de atención.

¿Cómo se tratan?

El tratamiento de conducto radicular está diseñado para eliminar la infección, aliviar el dolor y preservar su diente natural. Después de que el diente es completamente adormecido con anestesia local, la Dra. Malek crea una pequeña abertura para acceder al sistema de conductos radiculares. La pulpa infectada o inflamada se retira cuidadosamente, y los conductos se limpian, desinfectan y modelan utilizando instrumentos especializados.

Una vez que los conductos han sido tratados a fondo, se sellan para ayudar a prevenir futuras infecciones. Dependiendo de la complejidad del caso, el tratamiento puede completarse en una sola visita o puede requerir una segunda cita. La mayoría de los pacientes encuentran que el procedimiento no es más incómodo que recibir un empaste de rutina y pueden regresar a sus actividades normales poco después.

Señales de que podría necesitar un tratamiento de conducto radicular

No todos los casos presentan síntomas dramáticos. Algunos dientes que requieren tratamiento de endodoncia causan poca o ninguna molestia. Sin embargo, las señales comunes de que se puede necesitar un tratamiento de conducto radicular incluyen:

  • Dolor de muelas persistente y severo que empeora con la presión o los cambios de temperatura
  • Sensibilidad prolongada al calor o al frío que persiste después de retirar el estímulo
  • Dolor que se irradia a la mandíbula, el oído o los dientes circundantes
  • Un diente que ha sido lesionado o traumatizado
  • Hinchazón, sensibilidad o una protuberancia similar a un grano en las encías cerca del diente afectado
  • Oscurecimiento o decoloración del diente

Si experimenta alguno de estos síntomas, una evaluación exhaustiva por parte de la Dra. Malek puede ayudar a determinar si se necesita un tratamiento de conducto radicular u otro procedimiento.